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365 Days at Peking

Peculiaridades Culinarias

8 de Febrero de 2006

 

Hoy a la hora de comer (china) mis dos compañeras del banco me han invitado a acompañarlas de nuevo. Una comida solo de chicas esta vez. Todavía tenía el recuerdo en mi cabeza de la primera vez que decidí unirme a todos ellos la semana pasada (somos 7 personas en la oficina) y dudé por un momento si aceptar o no la invitación, aludiendo desavenencias horarias irreconciliables.

 

 

Aquella vez decidieron ir a un restaurante cantonés, con el consecuente efecto "pelos como escarpias", y en el que me sentí como en la peli de Indiana Jones donde se sientan a una mesa y empiezan a traer ollas chup-chupeantes, de donde salían serpientes, insectos gigantes varios y como postre, sesos de mono... Pero tengo curiosidad por conocerlas mejor y además, siempre tengo muchas preguntas y nunca un chino a mano que hable inglés y menos, español.

Hoy ha tocado sichuanés, menos mal. La comida, buenísima dentro de lo que cabe, pero me han hecho probar una especie de horchata caliente hecha de judías que estaba bastante insípida. Según ellas, es una bebida muy famosa en China, aunque el hecho de que la beban 1.300 millones de personas no la hace más apetecible a mi paladar. La cocina de Sichuan (Chuan Cai) se caracteriza por sus sabores fuertes y picantes ya que utilizan sin moderación alguna guindillas, chiles rojos y pimienta de Sichuan. Sin embargo, estos ingredientes fueron introducidos desde Sudamérica a finales del siglo XVII, con lo cual, la popularidad de la comida sichuanesa de hoy en día se la debemos en gran medida a los comerciantes españoles de la época. Al igual que el Feng-Shui (Viento-Agua) para la armonía de los espacios, para la comida también utilizan una filosofía propia, y todo tiene que ver con la complementariedad del YANG (principio masculino y positivo) - y del YING (principio femenino y negativo) en el universo.

 

 

La medicina china considera que el cuerpo humano y los alimentos están constituidos por cuatro naturalezas: lo caliente, lo ardiente, lo frío y lo fresco, caracterizadas por uno u otro de los cinco sabores: ácido, amargo, picante, salado y dulce. A partir de estos conceptos básicos, los chinos clasifican los alimentos. El hecho de ser considerado “caliente”, como el pato y el cangrejo, o “frío” como algunos pescados, no tiene nada que ver con la temperatura del alimento consumido. Así, por ejemplo, si una persona cae enferma, se aplican una serie de técnicas para reequilibrar de nuevo el cuerpo. Consumiendo alimentos “fríos” cuando se tiene fiebre, alimentos “calientes” si nos pillamos una gripe, etc… vamos, como cuando de pequeños nos daban jamón cocido, arroz blanco y yogurt cuando nos empachábamos. Los platos también intentan seguir una armonía incluso de colores y equilibrio entre carnes y verduras en la misma comida. En fin, que de esto me he enterado un poco hoy.

 

 

Pero lo que todo el mundo piensa cuando se le habla de cocina china es en rollitos de primavera, arroz tres delicias y pollo con almendras. Pues bien, por aquí no hay nada de eso. Si bien, podemos disfrutar de unos fabulosos snacks, para ir abriendo boca, mientras paseamos por la calle. Os presento los delicatessen chinos. Te los hacen a la plancha en un momentito.

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