Blogia
365 Days at Peking

Los hombres invisibles

Los hombres invisibles

 

Y volvió a pasar, lo de los superpoderes que uno adquiere cuando llega a China, como explicaba mi amigo I. hace algún tiempo. Salir de la oficina tarde para cualquier día, embutida en medias térmicas, abrigo a prueba de aludes, gorro de pura lana acrílica, guantes que no me permiten marcar las teclas de mi teléfono, bufanda enrrollada desde el cuello a los ojos y el casco de la moto.

 

Volviendo a casa nos encontramos con un control que nos obligó a parar. El hombrecillo no tenía cara de estar pasando una buena noche, movía las manos y emitía sonidos que no alcanzábamos a entender. Para oirle mejor nos levantamos las viseras del casco y al ver nuestras caras de laowais (occidentales) esbozó una sonrisa y amablemente nos invitó a continuar nuestro camino. Tras arrancar de nuevo me giré y le dediqué uno de mis mejores saludos, como cuando uno saluda al tren a su paso. C. diría que lo nuestro es poder de persuasión, yo más bien creo que en realidad somos invisibles.

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

4 comentarios

C. -

Ya, lo que me parece a mi es ke los laowais sois un poco jetas...

Ahora, que soy yo el guardia y a menos 10 grados os empapelo para que no cojais frio

Qalamana -

¡Hola Maliya!
Qué alegría volver a leerte :)
Feliz 2008!

pechugas -

mari la mejor

Mr. I -

Así que ya estas de vuelta en Beijing!
Espero que tengas tiempo para respirar y que el trabajo esté ya encarrilado.
Musus
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres