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365 Days at Peking

De este agua no beberé

De este agua no beberé

Cuando a uno se le viene a la cabeza China, lo primero en lo que piensa es en lo lejos que está. Y justo después, en la cantidad de chinos que hay. Me atrevería a decir además, que muchos de nosotros seguimos albergando ese temor de que un día todos ellos se unan a un minuto concreto y se pongan a saltar. Y el eje de la tierra a tomar viento fresco, por decirlo de una manera educada.

Lo que quizás no muchos se paran a pensar es que estos 1.300 millones de personas (censadas, que no reales) están creciendo a una media del 10% anual y van a necesitar muchos medios para seguir desarrollando su economía a este ritmo. Lo más importante es que este nivel de crecimiento trae como consecuencia inmediata unos niveles de contaminación que no solo afectan a China, sino también al resto del planeta. Y a este paso, están acabando con la mayoría de los recursos de los que disponen. El más importante, el agua.

Según un estudio reciente, las reservas de agua de China se acabarán en los próximos 20 años. Y la cuestión es que la poca que tienen es puro veneno. Aproximadamente el 90% del agua que llega a las ciudades está contaminada con restos orgánicos o industriales. Y por ahora no parece que haya conciencia ni voluntad de arreglar el problema.

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2 comentarios

don -

deberian vender soda mas barata y un empresa de agua mineral....

Flora -

Hay que revisar lo que están haciendo para prevenir este futuro desastroso. Puede ser un aprendizaje para nosotros, porque estamos en la misma condición, no limpiamos el agua que utilizamos y además la desperdiciamos.¿Y tu que haces?.
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