
"Si somos 13 personas, yo no me siento en esta mesa" - una mesa redonda típica de cualquier restaurante chino. "Trae mala suerte sentarse a una mesa con otras 12 personas. Y soy italiana del sur y en estas cosas creo mucho". Finalmente volvimos a contar y éramos 14 para la cena de cumpleaños. Probablemente la cena más cosmopolita en la que he estado nunca. Dos italianas, una del norte y otra del sur; dos taiwaneses, una japonesa, una alemana, un americano, un islandés, una escocesa, un inglés de origen pakistaní, una americana, un francés, una belga y yo.
A un cierto punto de la cena, se empezaron a hacer fotos. Los taiwaneses sacaron el último grito en digitales, una cámara que dispara automáticamente sin necesidad de apretar el botón, solo cuando la(s) persona(s) enfocadas sonríen. Pregunté "¿Tecnología taiwanesa?". Y me contestó chirriando los dientes y con una sonrisa forzada "No. Japonesa".