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Dao le. Parémonos un segundo y analicemos donde tenemos los pies en este preciso instante. Si nos fijamos bien, uno se da cuenta de que siempre anda flotando en medio de algo. Básicamente en medio de varios algos. Algos multidimensionales que se entrelazan entre sí formando marañas de lana.
Y esos algos podríamos llamarlos ciclos que se van superponiendo unos con otros. Ciclos que se abren y que son difíciles de cerrar. Ciclos breves. Ciclos cortísimos. Ciclos que querríamos que acabaran y parece que no lo harán nunca. Ciclos que rezamos para que no se nos escapen. Miniciclos que se amontonan dentro de ciclos que se extienden en el tiempo, que se suman unos con otros y que van formando pequeñas colinas que acaban convirtiéndose en montañas y así hasta el infinito o hasta que acaba nuestro infinito finito.
Y yo ando metida en uno de esos ciclos que parecía que llegaba a su fin pero no y a la vez en un ciclo que se cierra y yo no quería; en un ciclo que lleva abierto demasiado y no tengo el valor de cerrar; en un ciclo en suspensión que no se sabe muy bien si empezó alguna vez; en un ciclo en clave de sol y en otro que empiezo hoy y que me asusta por la responsabilidad que conlleva.
Y esto de los ciclos viene por la despedida que tanto temía y también por lo que nos pasó ayer. Cosas circulares, que tienen que acabar igual que empezaron porque si no, no descansan. Como el teléfono de mi amiga P. Ella que esta misma mañana está cerrando su ciclo en Pekín (y que me cierra a mí uno también), dejándome en estado de viudedad forzosa en esta ciudad tan grande. Esta fanciulla pizpireta se me va a recorrer nuevas aventuras milyunanochescas y a continuar con su bonita historia de amor. Porque ésta es de las bonitas bonitas, de las que aguantan hasta el final a pesar de la distancia. Y por eso yo me alegro por su decisión tan valiente. Yo la voy a echar mucho de menos, pero me consuela saber que esto es solo un punto y seguido en nuestras andanzas, que aun nos quedan muchas páginas por escribir.
A dos días de su marcha definitiva, el teléfono de P. cayó al suelo y ya no volvió a encender. Ayer llegué a su casa convencida de que se lo podía arreglar. Básicamente a golpes, como hago últimamente con este cacharro desde el que escribo y que me deja en la estacada cuando más lo necesito. Pero los golpes no surtieron efecto. Y pensé en las corrientes circulares en el tiempo. Pregunté a P. cómo había ocurrido todo exactamente. Así que coloqué el teléfono al filo de la mesa de la cocina y lo empujé levemente con el dedo. Volvió a caer y al probar a encenderlo, esta vez, funcionó. Cosa de ciclos.

Say say my playmate
won't you lay hands on me
mirror my malady
transfer my tragedy
Got a curse I cannot lift
shines when the sunset shifts
when the moon is round and full
gotta bust that box, gotta gut that fish
My mind's aflame
We could jet in a stolen car
but I bet we wouldn't get too far
before the transformation takes
and bloodlust tanks and crave gets slaked
My mind has changed
my body's frame but God I like it
my heart's aflame
my body's strained but God I like it
Charge me your day rate
I'll turn you out in kind
when the moon is round and full
gonna teach you tricks that'll blow your
mongrel mind
Baby doll I recognize
you're a hideous thing inside
if ever there were a lucky kind it's
you you you you!!!
I know it's strange another way to get to know you
you'll never know unless we go, so let me show you
I know it's strange another way to get to know you
we've got 'till noon, here comes the moon
so let it show you, show you now
Dream me oh dreamer
down to the floor
open my hands and let them
weave onto yours
Feel me, completer
down to my core
open my heart and let it
bleed onto yours
Feeding on fever
down all fours
show you
what all that howl is for
Wolf like me - TV ON THE RADIO
Return to cookie mountain (2006)
"See you next year!" - Así se despedían de mí mis nuevos compañeros de oficina el viernes pasado. Me reí y pensé que tenían razón, que nos veríamos al año siguiente aunque el 2007 no hubiera hecho más que empezar.
El Año del Perro acababa y el del Cerdo arrancaba con la medianoche del sábado (domingo) pasado, después de una Nochevieja cargada de alcohol, risas y fuegos artificiales. Una entrada de año a la que han seguido tres días festivos y que muchos alargarán hasta el próximo domingo.
Curiosamente, este año éramos muchos los que decidimos quedarnos en Pekín a pesar de contar la mayoría con 9 días de vacaciones. Uno ya no siente la necesidad de aprovechar cada día festivo para poner rumbo sur hacia tierras más cálidas, quizás debido a la perspectiva de continuar en este lado del mundo durante un tiempo relativamente indefinido y probablemente también, por un sobreexceso acumulado de viajes realizados anteriormente. Eso y el dinero. Que los precios se disparan en estas fechas porque todo el mundo quiere dejar la ciudad de una manera u otra.
Y Pekín vacío. Y los templos llenos de gente. Y en el de la Nube Blanca (baiyunguan), al sudoeste de la ciudad, los chinos haciendo colas infinitas para tocarle la cabeza a un mono en relieve sobre un friso de piedra.
Todo ello al son de petardos, cohetes y fuegos artificiales a cualquier hora del día o de la noche para alejar a los malos espíritus. Todavía ahora, escribiendo estas líneas, los sigo escuchando tras los ventanales de mi cubículo.
Foto: Norberto Cuenca. Domingo 18 Febrero 00:07, Chaoyang Park West Gate. Probando nuestros petardos en la calle.

Another day is here and I am still alive
I say these words aloud,
they speak form the inside
And everytime I see you
You just walk away
Still the world is turning
I want to hear what you, what you've got to say
My mind is all made up, I'm doing all I can
I'm trying hard to think, but I can't understand
Why everytime I see you
You just walk away
And still the world is turning
----Charlotte Cooper singing------------
My head is spinning round,
I don't know what to do
If I'm so happy, I've got everything to lose
And everytime I see you
I can't stand to stay
And now it's always raining
You're the one to blame.
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Everytime I see you You just walk away
Still the world is turning
I want to hear what you, what you've got to say
I Want To Hear What You Have Got To Say - THE SUBWAYS
Young for Eternity (2006)

A la niña Maliya nunca le gustaron los gatos. Sería por herencia materna. O porque tal vez un día le hicieron sangre. O porque quizás siempre le provocaron alergia. O porque nunca le parecieron unos animales nobles.
Y un buen día, a la niña Maliya le llegó un encargo. Quizás era la hora de reconciliarse con el género felino. Dos hermanos gatos llegaron a la puerta de su casa para pasar el Año Nuevo Chino con ella.
Y en una semana se ganaron el corazón de la niña Maliya y tambien el de la niña Yining, que se mudó a Pekín por vacaciones. Porque la alergia se esfumó. Porque se acurrucaban con ellas en el sofá. Y porque siempre se alegraban al verlas entrar por la puerta, fuese la hora que fuese...